Soy una amenaza
Hay que dejarse de pavadas.
Legalicemos las caricias los viernes a la noche,
Los besos encendidos brillando en la noche
Como el chispazo de un pucho.
No nacimos para esto, no queremos que nos reprimas.
Odiamos a la cana cuando viene a rompernos los huesos
Si queremos estar en la esquina de la felicidad
Dragoneando a la piba mas linda del barrio.
Yo soy subversivo, lo admito.
Me gusta tirar mariposas a la calle para que te afanen una lágrima.
Soy una amenaza,
Qué voy a hacer si un láser de sexo me calienta,
Me pudre el bocho cuando me decís “te amo”
Y yo creo que estoy entre tus labios y la magia de la noche.
Hay que hacer legal el hecho de ser poeta,
De no querer mendigar más. Puta madre…
Soy libre para quedarme escuchando el silencio sobre la cama
Y darme cuenta de que el grito que se oye es mío.
No quiero que me metan preso cuando arranco
Una melodía de un jardín y me la llevo a mi casa.
José Pablo Arenas Díaz

2 comentarios:
Gracias por tus mariposas genio... las hago mías.
Me recuerda mi juventud en tiempos de dictadura.Muy bueno!
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