sábado, 8 de noviembre de 2008

Yo quería ser un tango

Cuando tenía aproximadamente trece años de edad y estaba en primero de liceo, ya era el raro de la clase. Era alguien que tenía cierta fama de raro, mitad por lo que decían las personas que habían ido a la escuela conmigo, y mitad porque realmente era alguien raro. Sobre todo en lo que eran las modas, yo siempre estaba un paso mas adelante(o un paso mas atrás) que el resto de mis compañeros.
Recuerdo que en aquella época estaba el auge de la "música tropical" aca en Uruguay, así que todo el mundo estaba re copado con los grupos bailables de esos años que tenían nombres como "Los fatales", "Mayonesa", "Chocolate" y demás alimentos. Yo por mi parte detestaba eso. Nunca me gustó estar en el mismo grupo en el que se incluyen todos, además empezaba a sentirme como un adolescente y quería demostrar que yo era rebelde, quería molestar. Por supuesto que a nadie le importaba un carajo lo que yo pensara o hiciera, pero yo creía que era alguien transgresor. No estaba muy cercano a la música en esa época, es decir no tocaba ningun instrumento ni nada, pero por supuesto escuchaba música. Así que había descubierto los cassettes de mi padre y en examinarlos y explorarlos pasaba la mayor aprte de mi dia. De mañana escuchaba múisca y en la tarde aparecía ante mis amigos y compañeros con verdaderas noticias acerca de grupos que hacían rock y que en "tal época habían armado terrible lío con lo que decían sus canciones" y que todavía segían tocando y llenando lugares mientras los demás bailaban al ritmo de la buena onda. Así que yo anaba con discos y cassetes y letras de U2, Rolling Stones, Pink Floyd, Red Hot Chilli Peeppers, Queen y por supuesto los Beatles. Y no podía entender como a mis compañeros no les gustara eso. Pero me la bancaba de todos modos cuando yo era el desubicado que escuchaba esas cosas raras.
Más tarde me fui acercando al rock Uruguayo que gustaba un poquito mas, pero de todos modos no olía del todo bien. y descubrí bandas como La Vela Puerca, NTVG, y otras que ahora estan muy de moda pero en esa época éramos yo y dos mas los que las conocíamos. Hasta que un día mi padre me dijo; "mirá esta banda empezaba a tocar cuando yo entré a trabajar al banco, hace como quince años" se trataba de La Tabare. Después de oír el tema "La enemistad" quedé enloquecido con esa banda y hasta ahora sigo enloquecido y sigo todos sus movimientos. Pero un día terminé de consumar mi fama de raro, aburrido y estúpido profesional cuando en la clase de Ciencias Sociales la profesora trajo para oír el tango "Cambalache" cantado por Julio Sosa. Ese día caí adentro del tango para siempre. Vine a mi casa enloquecido preguntando por esa canción a mis padres, pero ninguno de los dos gustaba del tango. Busqué y recontra busqué entre los discos de mi casa y encontré ese mismo tango pero cantado por Serrat en un disco en vivo, algo era algo, de paso ya me hice fanático de Serrat. Lo escuche todos los días durante todo un verano.
Bueno, después seguí mi camino en el tango y fui fanatizándome hasta llegar al día de hoy en que escribo letras y compongo algun que otro tanguillo. Un día voy a contar cómo llegué a escribirlos. Esa es otro historia.

De paso dejo una de mis letras. El primer tango que me musicalizaron y que tiene música de Liliana Vinelli.

Gorrión de Papel


Soy un gorrión cantor de ciudad.

No tengo reloj, sueldo y corbata,

pero tengo un sol ingenuo que me calienta la barba

cuando se incendian mis labios para protestar.

Tengo una esquina rea y poeta,

y un corazón con dos ambientes

para hacer el amor eterno de tangos insolentes

y recortar los besos de tu boca en flor.

Te doy…

mi dulce luna en camisón

y una pareja de estrellas con azúcar.

Vení…

sentémonos en el balcón de

un soneto con vista al mar

para pintar el mediodía.

Después robaré de la florería

un clavel de arena y miel

para vivir sin preocuparnos por el alquiler.

Soy un juglar cantor de papel,

nunca sueño con cuidar mi propiedad.

Duermo en las rosas de tu espalda acomodado

Para no ahogarme en el llanto de tu soledad.

Tengo una esquina rea y poeta

donde Nocetti dibuja el barrio

abrazándose a una guitarra incandescente

para cantarte algún verso de amor.


Letra: José Pablo Arenas
Música: Liliana Carmen Vinelli

No hay comentarios: